15 diciembre, 2009

“Todos nosotros sabemos algo. Todos nosotros
ignoramos algo. Por eso, aprendemos siempre"

Paulo Freire

¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?


Sencillamente no. Lo trivial siempre se asociará con lo que no sobresale de lo ordinario; el aprender es un acto poético de los más complejos, en el que el sentido de una realidad se ve atrofiada por una mucho más compleja, quizás se trate de la misma realidad solo que desde otra perspectiva, pero en algunos otros casos estaremos frente a nuevas concepciones de la misma.
Al aprender, lo cotidiano se trastoca, adquiere sentido, una explicación. Nada más inquietante que eso; no solamente lo digo yo, pero creo aprender es vivir, y vivir es aprender. Y si vivir es trivial, me niego a aprender.
Las problematizaciones enmarcadas en el texto sobre el aprendizaje y desarrollo de competencias, aunque esté enfocado a una situación de la ES, la EMS no se puede separar de críticas o reflexiones muy similares ante una una reforma como la que ahora nos concentra.
Parte central del debate propio del texto, remite a una reflexión sobre el compromiso socio-ético del docente al formar estudiantes; nos hemos concentrado tanto en los saberes propios de nuestras trincheras académicas, que se nos ha olvidado que el contexto que le da sentido y movilidad a las competencias, la sociedad.

“Creo que lo que necesitamos en primer lugar es conocer qué tipo de educación requiere realmente el pueblo… resolver el problema… no depende solamente de las condiciones materiales de la sociedad sino también de su orientación ideológica y política”; esa es una respuesta que da Paulo Freire hacia cuestionamientos similares (Torres, Novoa. 1978. “Entrevistas con Paulo Freire”).

Teorías de aprendizaje vs. enfoque de competencias



¿Qué concepciones de aprendizaje nos parecen congruentes con el enfoque por
competencias y por qué?
Pensar en las concepciones más cercanas las teorías basadas en el desarrollo de competencias, es entender que sus influencias han sido todas. Una de las características mas permanentes en esta propuesta teórica es la no descalificación y la construcción con los aciertos y aportes de las principales teorías educativas generadas al día de hoy.


Con todo y lo mencionado anteriormente, me atrevo a decir que esencialmente puedo poner a tres teorías como las nodrizas de la filosofía del aprendizaje basado en competencias:



  • Constructivismo (J. Piaget), en el que se cuestiona la superposición del conocimiento “nuevo por lo viejo”, sino aprendizajes que transforman lo que ya se posee; siendo un aprendizaje que “ implica la experimentación y la resolución de problemas y considera que los errores no son antitéticos del aprendizaje sino más bien la base del mismo”. Establece una interpretación de los procesos cognoscitivos a partir de la edad que se tiene.

  • Aprendizaje significativo (D. Ausubel, J. Novak), con el que se busca eliminar el aprendizaje memorístico factual por el de memorización comprensiva; así pues la funcionalidad de los saberes será priorizada.
  • Socio-constructivismo (Vigotski), partiendo de la propuesta piagetana de la transformación de los saberes, acá se estudia el potencia del contexto en la adquisición de dichos conocimientos; se favorece el desarrollo de andamiajes a fin de que la transición de saberes básicos a más complejos sea apoyado (se le conoce como la incidencia en la zona de desarrollo próximo.


Voy bien, ¿o me regreso?

06 diciembre, 2009

Visión educativa...

Este video presentado por Microsoft y de la voz de actores educativos de renombre internacional, postula el posicionamiento de las nuevas tecnologías en favor de la educación... probablemente no esté de acuerdo con alguna ideas, pero eso no le quita el valor.

18 noviembre, 2009

¿Docente RIEM – masterizado?

Para quienes crecimos en la era de los acetatos o discos de vinil, los videos beta (después VHS), los 8tracks o sencillamente los casetes de Cepillín, sabemos lo desechable en lo que se han convertido muchos de estos productos u obras, y no tanto por su baja calidad, sino por la imposibilidad de verse en el tipo de reproductores con los que en esta era digital se vive.
Cuando un audio o video se “remasteriza” se dice adquiere su antigua calidad, pero bajo un modelo o formato que permitirá su uso y apreciación en las nuevas formas, espacios o programas que se estén desarrollando.
Algo similar entiendo con el ejercicio docente y la Reforma Integral para la Educación Media Superior en nuestro país; si bien como docentes no somos un producto desechable, si debemos ajustar nuestras percepciones y formas de trabajo para embonar lo mejor posible en este cambiante contexto social, político y tecnológico en el que están inmersos los procesos de aprendizaje.

17 noviembre, 2009

DOCENCIA: Descubrimiento, valoración y aprecio.


Mi formación universitaria es en relación a la Psicología. Decidirme por ella no fue fácil, dado que mis intereses en aquella época eran diversos y de alguna forma con sentidos opuestos o mejor dicho contrastantes. De hecho, la única licenciatura con perfil de ciencias sociales que se encontraba en mi abanico de opciones era ésta, ya que el resto giraban alrededor de las ciencias exactas (Arquitectura, Matemáticas, Física o Ing. Industrial).
En mi caminar la docencia se veía distante; valoraba el ejercicio de los profesores pero jamás viéndome en su lugar.
Ya de lleno en mi formación en la licenciatura, con la posibilidad de elegir y practicar el área educativa, opté por el área de acentuación clínica. Era en aquel momento aparentemente claro mi futuro laboral; aunque en el trayecto tuve interesantes experiencias en la práctica educativa con niños de preescolar.
Creo que es sencillo intuir que en mis planes la docencia no figuraba, por lo menos de tiempo completo; aunque por otro lado el trabajo con adolescentes si me atraía, ya que sentía cierta facilidad en el trabajo con esta población.
Son varias las cosas que ocurren en el año dos mil que me llevaron a renunciar a mis tres trabajos en Hermosillo y regresar “un rato” a donde mis padres, Caborca. Estando en este período según yo de reencuentro conmigo mismo (la realidad es que era pura fiesta) me comentan que necesitan un psicólogo en un Plantel del COBACH en Pitiquito, que se ubica a poco menos de diez kilómetros. Ignoré el mensaje. “Yo de orientador educativo jamás”.
Mis papás influyeron a que me levantara una mañana y así acudí a mi primera entrevista, días después a la segunda y hasta la fecha cada vez que las recuerdo no encuentro un discurso interesante para que se fijaran en mi y me otorgaran el trabajo. ¿qué vieron?, en cuánto pueda les voy a preguntar…
Azar o destino… lo que sea en ninguno de los dos me gusta creer… tiempo después aparecieron otras oportunidades laborales y sin querer empecé a entender lo que implicaba tratar de impartir una asignatura.
El que me digan profesor hoy después de ocho años me gusta. Soy de los que cree en esta labor sin intentar ponerla en un pedestal, para mi tiene tanta importancia nuestro trabajo como muchos otros en nuestra sociedad. Somos parte de un engranaje que colabora en el crecimiento social, científico y tecnológico de las comunidades.
Considero que la sobrevaloración de un oficio es peligrosa. Creo en la sencillez del ejercicio docente, no en estas figuras ilustradoras que caen en la pedantería que Savater señala en su “valor de educar”.
Debo aclarar que cuando utilizo la palabra o valor de la sencillez, es en el sentido más puro de ésta: la docencia al servicio del crecimiento del otro.
Siendo así, desde el primer día que entré a la escuela y me presenté con los estudiantes, acepté esta responsabilidad. Me llena pensar que lo que yo realizo produce reflexiones, que estas a su vez pueden generar aprendizajes, posteriormente cambios, y que estos cambios puedan encaminarse al incremento de la calidad de vida a quienes yo dirijo mi trabajo.
Considero hoy en día, que si la oportunidad de trabajo se hubiera presentado dentro de la docencia pero en otro nivel (primaria o secundaria), probablemente no me hubiera adaptado tan rápido o sencillamente a la primera oportunidad hubiera buscado un cambio; y es que como ya lo mencioné anteriormente, la adolescencia es una etapa que en lo personal me atrae, ello sin mencionar (que ya habrá tiempo y espacios para ello) lo determinante que es esta transición para una vida adulta sana.
El y la adolescente son un espejo. Siempre están listos para recitarte tus fallas, no cualquier padre de familia puede tolerar ésto, ahora imagínense alguien sin nexo sanguíneo como un profesor o una profesora. Esto representa un primer reto, y si este es superado los aprendizajes sobre nosotros mismos empiezan a brotar.
En el aspecto académico, me satisface saber que el trabajo individual y/o grupal se ayudó a que un joven tomara decisiones sobre su estado académico actual, o bien definiera su futuro profesional. Mientras tanto cuando se abordan los aspectos personales nada más gratificante que alguna alumna te confíe su situación emocional o familiar con el objetivo de sentirse escuchada, de encontrar un sentido a su vida o sencillamente ayudarle a sobrellevar una situación adversa.
Con todo ello, para finalizar esta participación, entre más tiempo pasa más me doy cuenta de lo olvidado que como subsistema educativo estamos (quisiera decir que estábamos pero esfuerzos como éste apenas empiezan).
Entiendo a los que centran la crítica de baja calidad educativa de nuestro país en la poca o nula vocación y preparación de nosotros como docentes, pero en lo personal me molesta esta actitud que impera en nuestra ideología ya señalada por O. Paz en el laberinto de la soledad: "El mexicano, no se afirma como mestizo sino como abstracción: es un hombre. Quiere ser hijo de la Nada. Es en sí mismo que comienza” ; así pues quien llega tumba lo que ya existe sobreponiendo lo que considera novedoso, y desde mi muy humilde punto de vista esto lejos de construir genera desgano y apatía que de por si ya cuestionamos mucho en las nuevas generaciones pero que como profesores también abundan.
¿Será acaso que la RIEMS y el modelo educativo que propone romperá con este esquema?
ABRAZOS
Fernando Robles Cordero

"La aventura de ser Docente"


Paulo Freire en su primer carta a quien pretende enseñar, ilustra algo que sencillamente en lo personal resultó mi tabla de salvación frente a la ansiedad y deseo de control frente al grupo (señalado a su vez en el texto del Sr. Esteve) cuando inicié mis labores. Rápido me percaté que el saber no era suficiente, aunque si esencial; tuve que forzarme a “repensar” una y otra vez lo “pensado”. Cada frase o idea que consideraba con carga de posibles reflexiones de los estudiantes y su posible impacto la llevaba una vez más a mis pensamientos para ubicar otra posible utilización, aplicación o variante.
El “malestar docente” en mi caso se combate muy seguido, por ejemplo al salir de una clase o atender a algún estudiante aparezca esa sensación de bajo impacto de mi trabajo, que sienta que el tiempo dedicado directamente hacia el estudiante no es el suficiente o el óptimo, el percatarte honestamente que al atender directamente una problemática no se poseen ni los espacios ni las técnicas o preparación suficiente, y en esos casos al canalizar a especialistas, desilusionarte al ver que no existen en nuestra comunidad espacios de atención real a la salud adolescente.
Esas y otros aspectos son los que llegan a irrumpir sobre el trabajo de orientador educativo que desempeño.
José Manuel Esteve enmarca la búsqueda de identidad profesional como uno de los primeros pasos hacia un ejercicio comprometido de la docencia; de la misma forma la renovación pedagógica como algo esencial en esta búsqueda del porqué somos profesores.
Es interesante ver como esta idea de llevar al terreno del adolescente los conocimientos, algunas veces es mal interpretado por parte de los estudiantes e incluso de algunos compañeros, viéndose como algo no propio para el lugar de autoridad que supuestamente debe poseer un docente; pero tal y como se enmarca en la lectura, este acto no es para nada simplista, por el esfuerzo que conlleva el traducir el lenguaje técnico y científico para captar la atención de la población estudiantil y buscar el aprendizaje. Con ello no quiere decir que siempre se tenga que hablar así, ya que si se dominan las técnicas de comunicación, se sabrá el momento en el que el lenguaje coloquial se acerque al ideal socialmente hablado, e incluso al científico.
Ganarnos el derecho a ser oídos, es otro de los conceptos vertidos en la lectura que me resulta subrayable. Cuántos de nosotros damos por asentado que pararnos con una tiza o un marcador frente a un grupo numeroso de adolescentes será suficiente para que nos pongan atención, sin percatarnos de lo que el mismo Freire en su concepción humana del aprendizaje señala: los aprendizajes se deben acercar presentándose como algo necesario, siendo la postura más cómoda, rutinaria y nada asertiva cuando exigimos que se valore lo que de arranque se desconoce si les servirá para su vida.
Una película española relata vívidamente esto que arriba intento decir, lleva por título “la lengua de las mariposas” (Dir. José Luis Cuerda, 1999).
Tal y como inicié esta retrasada participación, cierro con una aportación de P. Freire que menciona que los grandes cambios en la educación se dan en los procesos no en los materiales; y si se modifican dichos procesos entonces podremos alcanzar la calidad de vida que tanto necesitamos y anhelamos en nuestro país.
Saludos

Los saberes de mis estudiantes



Los estudiantes valorados, cursan el tercer semestre en el Colegio de Bachilleres del Estado de Sonora, y están incorporados a la capacitación de “técnico bilingüe”. Es en la red donde pasan al menos una hora de su día; la mayor parte de ellos aceptan su sentimiento de extrañeza cuando no se acercaron al monitor de su PC con el fin de navegar, o ver quién “está conectado” en alguna tarde.
Todos coinciden en el uso reservorio del internet, siendo común el beneficio personal de cada uno de ellos al usarla, de tal manera que el flujo de conocimientos (información, fotos, videos, etc.) es exclusivamente hacia abajo, unidireccional. En el mismo tenor está la variante de uso social de dicha modalidad de comunicación, todos usan este medio para la socialización, siendo el Messenger el programa más socorrido, aunque ya un buen número (24) están inscritos al menos a una red social como lo es el caso del metroflog o facebook.
Son pocos (6) los estudiantes que ven en la creación de sitios o blog como algo interesante en el compartir o intercambiar información con personas en la red, y que además brindan apoyo y reciben apoyo en la solución de problemas cotidianos o tecnológicos. Así pues, este 20% de los estudiantes, son los que se puede decir, que están en vías de entender y participar en la etapa de Web 2.0 del internet.
Dentro del aula será muy valioso aprovechar estos saberes, ya que representan un yacimiento para el fomento de aprendizajes autónomos, y por ende significativos. El grueso de los profesores nos hemos quedado en esta apreciación de la red que no trasciende del envío de mensajes, y ya va siendo tiempo de adentrarnos a estos espacios, y con ello incrementar nuestra presencia en los jóvenes.
La filosofía hacker aún no la percibí en los estudiantes; considero que estamos lejos de esta cultura de compañerismo y crecimiento mutuo. Al solicitarles que formaran diadas y que platicaran sobre aquello que sabían hacer y lo que podrían enseñar, siempre dejaban a los mismos tutoriales en línea esta labor, adjudicándole valores como “es muy fácil”, “no me necesita para aprender”, etc.
Es pues el momento de empezar a presentarnos en código binario a nuestros alumnos y alumnas, y empezar a abatir esta idea de beneficio exclusivamente personal en el uso de las TICs, sin apreciar el valor trascendental (y humanamente implícito) que es el comunicarnos y aprender conjuntamente por medios como éste.